Personal
Abordar la obra de Graciela Calcagno es acceder a un espacio donde se asienta el misterio implícito en el arte. Es entonces, en ese terreno de su pintura, donde construye un universo de símbolos que remiten al descubrimiento del sentimiento humano. No tiene el propósito deliberado de explicar algo, vive lo que hace de manera auténtica y comprometida. Y este compromiso no pretende ir más allá de lo que pueda afincarse en su propio sentir, creyendo que éste es sólo una partícula sensible de algo que comparte con todos. De allí su capacidad de comunicar, hacer común, algo que se gesta en sus propias vivencias pero que refiere siempre a una realidad de la que participamos. Se convierte así su obra en un reflejo que devuelve nuestra propia imagen, una aparición, con la cual convivimos casi sin advertirlo. Podemos, a partir de aquella, iluminar nuestro paisaje interior y adivinar formas, descubrir ámbitos y vivir climas que sólo son accesibles por medio del arte. Lo indiscernible que rodea cada tela se constituye en el aura que trasciende el hecho físico de pintar. Y ese misterio, del que hablábamos al comienzo, se instala en nosotros para pedirnos una respuesta que siempre es, también, una pregunta. El color, las texturas (hay un recuerdo táctil allí), la articulación de los espacios, el juego de remanentes plásticos, conforman una plataforma donde se apoya su expresividad. Compartirla, hacerla nuestra, es una oportunidad para enriquecer nuestro patrimonio sensible.
Heriberto Zorrilla
Graciela Calcagno nació en 1950 en Chivilcoy, Pcia de Buenos Aires, Argentina. Vive y trabaja en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además de ser artista plástica, es fonoaudióloga y coordina el taller de arte del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
Concurrió a diversos talleres de pintura desde su infancia. Actualmente es discípula de Jesús Marcos, con quien estudia desde el año 2008.
Posee obras en colecciones nacionales e internacionales en Francia, España, Costa Rica, Estados Unidos, Inglaterra y Suecia.
Muestras Colectivas.
2015
La Maison de l’Argentine, exposition "PONTS". Paris, Francia.
2014
Facultad de derecho, UBA, "Taller Jesús Marcos". CABA
Muestra de Arte, Club Sueco, Tacuarí 147 CABA
2013
SAAP, "Signos en el arte", CABA
2012
Museo de Artes Plásticas “Pompeo Boggie”. Abril, ciudad de Chivilcoy.
Biblioteca Ricardo Guiraldes Mayo, CABA
Muestra de Arte, beneficio Hospital Dr. Teodoro Álvarez, Noviembre CABA
2011
Segundo Salón de la Mujer. Premio Raquel Corner, SAAP, Mayo CABA
Salón de Pintura Artvilo, Vicente López, Pcia. De Buenos Aires
2010
Arte en el Consejo Deliberante de Vicente López, Olivos, Pcia. De Buenos Aires.
Muestra de Arte Colectiva, Facultad de Derecho, Universidad de Lomas de Zamora, Pcia. De Buenos Aires.
Muestras Individuales
2014
Muestra de Arte, Club Sueco, Tacuarí 147 CABA.
2010
Imágenes. Sala José Mauroner. Manzana de las Luces. Secretaria de Cultura – Presidencia de la Nación – CABA
Atelje Ciresia (Mariatorget 1C), Estocolmo, Suecia.
2008
Muestra de Arte, Asociación Cultural Armenia.
Premios.
2013
Salón de Artes Plásticas, Asociación Calabresa, Primer Premio.
2010
Concurso Premio Expo Arte, Espacio 10, Primer Premio.
Salón de Pintura Artvilo, mención especial
Mención del Jurado, Municipalidad de Goya, Dirección de Cultura.
Mención del Jurado, SAAP. Salón Primavera
2008
6° Certamen Internacional de Artes Plásticas de Córdoba, España, mención Accesit.
XXV Salón Anual de Artes Plásticas de San Isidro, 2° Premio.
2004
3° Encuentro de Pintura en la Quebrada de Humahuaca, Museo Irureta, mención del Jurado
Salón Anual de Pintura. Centro Cultura Pedro Ricci, 2° Premio.
PINTURA EN GESTACIÓN
La obra de Graciela Calcagno no se puede separar de su persona. Su actitud frente a la tela es de sorpresa frente a los resultados.
Antoni Tapies relata en un texto de su autoría que cada mañana antes de comenzar a pintar, hace ejercicios “Zen” con la intención de que la mente se despeje de la acumulación de información referida a la historia del arte, quiere que ésta, la historia del arte, no lo perturbe en su virginidad frente a la tela.
Graciela, no necesita hacer ejercicios, su actitud frente a la tela no viene del conocimiento ni de la acumulación de información, viene de una gestualidad visceral donde el resultado, a quien primero sorprende es a la propia autora.
Para los “existencialistas”, existir no quiere decir “ser”, sino “ser en situación”. La pintura de Graciela se puede calificar como un acto puro de existencia. Un acto que registra el hecho pictórico puro, antes de la intervención de la mente.
Cada forma, cada alusión a una imagen, a un significado, surgen del hecho mismo de pintar. La obra surge de la decisión automática de múltiples tomas de decisiones, donde intervienen los pinceles, y otros instrumentos del pintor durante la gestación de la obra.
Esta actitud de Graciela Calcagno frente a la tela, es heredera directa, por sus procedimientos y su actitud, del expresionismo, pero también del informalismo y de los movimientos que en el siglo XX afirmaron la gestualidad.
La tela es concebida como un campo de experimentación, donde se vuelcan experiencias y emociones, no acumuladas en la biblioteca del cerebro si no en los registros del cuerpo y de emociones y sensaciones. Sus obras son el resultado de esa libertad primitiva, donde del magma originario, comienzan a vislumbrarse signos e imágenes que configuran el mundo de la artista.
Se podría decir que su obra es pintura-pintura, sin intención de describir un mundo visible, si no al contrario construyéndolo en él hecho mismo de pintar, donde además de colores, texturas y formas, utiliza, sentimientos y emociones, materiales menos inasibles que los físicos, pero que en la pintura de Graciela Calcagno son la esencia misma de su pintura.